Black Friday en tiempos de emergencia climática: ¿de verdad necesitas esas compras?

Estado de Emergencia Climática y Black Friday: 2 fenómenos que van juntos

Hasta hace escasos meses no era habitual escuchar las palabras ‘emergencia’ y  ‘clima’ juntas. Ahora escuchamos “emergencia climática” o “urgencia climática” a diario. Hemos pasado de preocuparnos sobre el cambio climático a decretar el estado de emergencia. ¿Se trata de algo más que un cambio terminológico?

El cambio climático avanza cada vez es más rápido y afecta a más personas, con efectos más evidentes e irreversibles. No sólo los polos se están descongelando, cada vez suceden más catástrofes naturales, como huracanes, olas de calor, incendios, ciclones o inundaciones. De alguna forma, no es sorprendente el que por fin nos hayamos dado cuenta de la urgencia de esta situación.

Dado que es el modelo de consumo que hemos creado el que nos ha traído aquí, pensamos que es obligatorio compartir una reflexión en estas fechas de compras y ofertas iniciadas por el Black Friday. La urgencia o emergencia climática implica en estas fechas, siguiendo estas reflexiones que hicimos el Día de la Tierra, la responsabilidad añadida de aprovechar una fecha como esta para estar a la altura de la urgencia de la situación.

Emergencia climática global y en Europa 

Este verano en Europa, en concreto el pasado 25 de julio, se registraron récords nacionales de temperatura en Alemania, Bélgica, Luxemburgo, Holanda y el Reino Unido. En esos países se superaron los 40 grados, algo nunca visto en su historia. Este aumento de temperatura no sólo nos afecta a nosotros y al consumo de energía (el aumento del uso de ventiladores y aire acondicionado en verano, así como el de calefacción en invierno) sino que también incrementa el número de incendios forestales y otras catástrofes naturales de forma notoria. 

Como todos los impactos que tiene el cambio climático, cada cambio producido tiene un efecto dominó. Los incendios no sólo destruyen fauna y flora, sino que producen CO2. Como indica GreenPeace, y a modo de ejemplo, en Siberia los incendios producidos en el bosque de Taiga, han arrasado 4,3 millones de hectáreas. Esto ha supuesto más de 166 millones de toneladas de dióxido de carbono.

El nivel del mar ha ido subiendo 3mm por año y cada vez irá a más. A medida que se vayan descongelando más los polos, los océanos cada vez tendrán más masa de agua que irá cubriendo la tierra paulatinamente. Recordamos que el término acuñado es urgencia o emergencia climática porque estos efectos están ocurriendo ya. Indonesia va a tener que mover su capital, ya que la actual se hunde. Además, se espera que para el 2070 un gran porcentaje de las ciudades europeas estén bajo el agua, como estamos viendo con dolor estos días en el caso de Venecia

Ilustración de Javier Royo

Impacto social y económico del cambio climático

Como indican en CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado), “La crisis climática, consecuencia directa del modelo de producción extractivista, basada principalmente en el uso de combustibles fósiles y del consumo globalizado actual, pone en riesgo la supervivencia humana y la de un gran número de otras especies y ecosistemas, afectando especialmente a las poblaciones más empobrecidas y vulnerables.”  Si no actuamos ya, y actuamos todos, cada vez será más difícil revertir todos los cambios, la pobreza extrema seguirá en aumento y se producirá la extinción de diferentes especies e incluso ecosistemas enteros.

El cambio climático, por tanto, no sólo nos afecta desde el punto de vista ambiental, con la subida de temperaturas, sino también a nivel social con la migración de personas como pasó con el huracán Florence en Carolina del Norte o los incendios forestales en Bolivia, y económico, tanto toda la inversión que hay que hacer para reparar estas catástrofes como todo el dinero que se invierte en combustibles fósiles y la producción en masa de productos contaminantes.

Como dice Mercé Rius, directora general de calidad ambiental y cambio climático de la Generalitat de Catalunya “Estamos en una situación en la que cada minuto que perdemos puede ser irrecuperable”.

Ajustar nuestro consumo en fechas de compras y rebajas como el Black Friday

Sin duda, esta situación tiene una relación directa con nuestro modelo de consumo y ajustar el mismo a la nueva realidad es una obligación ineludible y urgente. En fechas como el Black Friday y toda la temporada de compras que le sigue, es necesario, más que nunca, consumir con la cabeza y con el corazón. Tenemos que ser conscientes y responsables del impacto en cuanto a la extracción de materias primas, consumo de plástico y producción de energía tiene este consumo por encima de nuestras necesidades reales, y los efectos que desencadena. 

Adicionalmente a su efecto negativo sobre el medio ambiente, fenómenos consumistas como el Black Friday generan infelicidad: un tercio de la población tiene problemas de compra compulsiva y falta de control en el gasto, pudiendo generar un círculo vicioso que lleva a la insatisfacción y tristeza vital.

El consumismo es también la base de la emergencia climática

Impacto negativo del Black Friday

Black Friday es realmente un viernes negro. Probablemente, el día más negro del año desde el punto de vista de impacto del consumo en el medio ambiente, pese a tratarse de una tradición de Estados Unidos sólo recientemente importada por otros países como España.

En base a datos públicos de consumo, se estima que este año cada español gastará unos 200 euros en Black Friday, más de 4 veces el gasto de un día habitual. Además, el sector calcula que durante ese día se registrará en España un volumen de compras al menos un 400% más elevado que el viernes anterior. Las previsiones recogidas en un informe de la plataforma Cuponation apuntan que las ventas totales rondarán los 1.710 millones de euros, un 10% más que en 2018. 

Una parte del consumo de Black Friday se debe a compras necesarias aplazadas para aprovechar las ofertas. Sin embargo, la mayor parte se concentra en artículos no realmente necesarios en categorías con impacto más dañino para el medio ambiente como moda o electrónica.

De hecho, hemos estimado que conforme a estos datos cada español podrá generar este Black Friday un impacto negativo en CO2 de 80 kg, próximo al impacto en toda una semana normal. Eliminar este impacto permitiría a cada persona lograr el efecto aproximado de 4000 árboles absorbiendo CO2 en un día.

Convirtamos el Black Friday en oportunidad para empezar a cambiar el mundo

Lo bueno es que, tratándose de una opción de consumo, está en nuestras manos decidir si queremos dejarnos llevar por las ofertas y otras tentaciones de estas fechas, o aprovechar el Black Friday como revulsivo para empezar a cambiar nuestros hábitos e incorporar la alarma de emergencia climática a nuestras acciones diarias. Convertir un día tan negro en verde, verde de la esperanza y verde de apuesta por el medio ambiente.

Concebimos Gratix para ayudarte a cambiar el mundo. Ayudarte a reutilizar y a consumir de una forma sostenible y solidaria, incorporando las 3R de forma natural a tu día a día. Por eso, hemos convertido ese objetivo en esta app, para dejar de pensar en qué podríamos hacer y empezar a actuar, con la urgencia que la situación de emergencia climática demanda.

Esperamos ayudarte a ser protagonista de este cambio y empezando con Black Friday dar la vuelta a esta emergencia climática con tus gestos cotidianos. Y si todavía no tienes Gratix en tu móvil, puedes descargártela para iPhone y para Android en tu tienda de aplicaciones.

En media, no comprar en Black Friday es como 4000 árboles absorbiendo CO2 durante un día