A renovar tu biblioteca gratis: la Feria del Libro de Gratix

La Feria del Libro sin precios ni barreras físicas

Con Gratix tu biblioteca es el mundo. Compartir con tus amigos y otros con intereses similares permite leer más de forma sostenible. Y el hacerlo en nuestra app permite conseguir los libros que uno quiere y buenas sugerencias.

La Biblioteca popular del Retiro de Madrid es un buen ejemplo de compartir libros.

Para arrancar esta cadena, hemos querido continuar la tradición de ferias del libro iniciada en 1923 y que enlaza hasta la feria del libro de Madrid que acaba este fin de semana, con la primera Feria del Libro de Gratix que durará del 14 al 23 de Junio. Una feria en la que el objetivo es intercambiar libros de forma gratuita, pudiendo renovar nuestra biblioteca de forma sostenible.

Será la primera Feria del Libro en que los libros son gratis y sin más barrera que dos personas que usan Gratix se pongan de acuerdo en intercambiar un libro, estén donde estén.

Empieza a compartir regalos y deseos de libros y gana puntos.

Participar en esta Feria es muy sencillo: basta con que regales y desees libros, y lo compartas con el resto de la comunidad Gratix. Si tus amigos no están en Gratix todavía, invítalos para que participen.

Los regalos son libros que se regalan para que tengan una segunda vida. Piensa en aquellos libros que están en buen estado y te gustaría que alguien disfrute como tú lo hiciste.

Los deseos son los libros que nos gustaría leer y en lugar de comprar pedimos. Si buscas inspiración, pide recomendaciones. Con deseos como “libros para leer este verano” o “clásicos poco conocidos”.

Para animaros, Gratix regalará 1 punto extra a todo usuario que suba al menos 1 regalo y 1 deseo de libros durante los 10 días de la feria. Y hasta 3 puntos extra a los que suban al menos 5 regalos y 5 deseos. También habrá premios sorpresa para aquellos usuarios que sean más generosos o atraigan más miembros activos de la comunidad.

Reglas de la Feria: presenta los libros como regalos  

Para lograr estos premios hay un detalle que no se puede olvidar: cuidar la presentación de los regalos y deseos que se soliciten. A todos nos gusta que los regalos estén bien preparados. Por ello y para facilitar que otros usuarios encuentren nuestros regalos y deseos, respetar estas reglas muy sencillas:

Los regalos deben incluir una buena foto de la portada del libro. Es aconsejable  añadir otra foto de la contraportada o sinópsis cuando sean relevantes.

El nombre del regalo deberá incluir su título completo y autor. Piensa que en cuanto más completo sea, más fácil será que cada uno encontremos los libros de los demás  

Y por supuesto, los regalos son para disfrutarlos. Elige un libro que considerarías un buen regalo, puede ser desde una buena novela a algo que te permita aprender, pero probablemente no una guía de teléfonos o la garantía de un lavaplatos. Todos sabemos qué regalaríamos y qué no.

Para ello, los detalles son siempre bienvenidos. Puede ser útil explicar el género o referencias que despierten el interés en leerlo. Y si el libro tiene algún detalle destacable, como una dedicatoria escrita en el interior o el hecho de ser una edición especial, o si simplemente quieres compartir cómo ha sido de importante en tu vida o cómo te hizo sentir, te animamos a comentarlo; ¡el propio libro puede contarte una historia personal!

Lo mismo se aplica para los deseos: piensa en los deseos que te gustaría leer. Sé específico cuando tu deseo esté muy claro y evocador cuando busques ayuda

¡A compartir y a leer!

¿A qué esperas? Comparte hoy mismo tu primer regalo y deseo de libro y renueva tu biblioteca con Gratix. Y si aún no tienes Gratix, descargátela en Android o iPhone según tu modelo de móvil.

Educar en el consumo responsable

¡Otro consumo es posible! Empezar desde la educación responsable es clave
Photo by Jomjakkapat Parrueng on Unsplash

Educación y consumo

La educación es probablemente lo más importante que podemos dejar a nuestros hijos. La educación es determinante en el desarrollo de capacidades y en la formación de su propio sistema de valores y principios. En dicha educación no debe faltar una estrategia deliberada sobre qué tipo de personas queremos que sean, en lo que el consumo responsable juega un papel clave.    

El consumo es omnipresente en nuestra sociedad y una parte importante de nuestra vida.  Como tal, decidir qué queremos transmitir a nuestros hijos no puede ser fruto de la casualidad sino que debe responder a valores y ejemplos: ¿son más importantes las cosas o las experiencias? ¿debemos reflexionar sobre la cantidad y calidad de las cosas que pedimos o consumimos? ¿qué importancia le damos a reciclar, reducir y reutilizar?

Educar con el ejemplo

Pero educar es sobre todo dar ejemplo. Los hijos son grandes imitadores y leen que “somos lo que hacemos y no lo que decimos”. Por mucho que les contemos lo que pensamos, es el ejemplo de lo que hacemos del que aprenden.

Ello empieza con nuestros propios actos. Cómo tomamos decisiones y cómo controlamos nuestras acciones es más importante que lo que digamos: ¿compramos cuando necesitamos algo o nos dejamos llevar fácilmente por impulsos? ¿somos proporcionados o despilfarradores, en las compras, en el consumo de luz, agua o aire acondicionado…?  ¿usamos las cosas que compramos o nos cansamos rápidamente de ellas? ¿qué hacemos con lo que no usamos, nos dedicamos a almacenarlo o le damos una segunda vida, regalandolo o facilitando su reutilización?

Y sigue con cómo respondemos a sus peticiones y les enseñamos a distinguir necesidades de caprichos. En definitiva, ser capaces de decirles no, aunque nos cueste más. De esta forma les estaremos ayudando a acostumbrarse a aceptar el no como respuesta y sobreponerse a frustraciones en la vida. Les estaremos preparando para “el mundo real”, dándoles el entrenamiento para autorregularse y distinguir lo que realmente necesitan de los caprichos pasajeros, que les pueden satisfacer a muy corto plazo, pero en el fondo les alejan de las cosas más importantes de la vida. A valorar el esfuerzo y lo que cuestan las cosas. A diferenciar el consumo del despilfarro y valorar el ahorro.

Compras, regalos y usos responsables

Esta importancia de dar ejemplo se traduce en numerosos ejemplos. Ir de compras es un caso claro: ¿qué compramos? ¿por qué? Entender no sólo la necesidad de lo que compramos sino el uso que le damos luego, y si estamos reemplazando o acumulando crea distintas formas de ver el mundo.

De hecho, muchas veces somos nosotros, con nuestra propia conducta o al no poder moderar a los demás, los que creamos un entorno de consumismo y abundancia material innecesaria. El exceso de regalos es un claro ejemplo. Se ha creado una cultura de regalar en exceso, llevando a niños hiperregalados que pierden el sentido del esfuerzo y el premio y se frustran con facilidad. Una paradoja, ya que un regalo puede y debería ser algo mágico y especial.

En ese sentido, es importante compartir con ellos que cada acto de consumo es responsable: qué hay detrás de cada cosa, su historia y consecuencias. Entender cómo se ha fabricado, en qué condiciones, y qué impacto tiene su consumo sobre el medio ambiente, es una forma de hacerles entender que comprar es una decisión con consecuencias sobre el mundo que queremos construir.

Consumir tiene consecuencias

En definitiva, todo acto de consumo, seamos o no conscientes, nos puede hacer más solidarios o sostenibles, dependiendo de la forma en la que se ha producido aquello que consumimos, y del impacto medioambiental que se derive.

Si somos capaces de transmitir estos valores en la educación, nuestros hijos podrán interesarse por el origen y destino de las cosas, y entender que la mejor forma de respetar el planeta está en sus manos, con reglas sencillas: No consumiendo menos de lo que necesitan,  cuidando la cantidad, donde menos es más suele ser la regla de oro. Pero también cuidando la calidad, prefiriendo cosas con mejores calidades y formas de producción, en muchos casos susceptibles de disfrutar varias “vidas”.

Hasta la propia Marie Kondo se ha unido recientemente a esta preocupación por empezar los hábitos de consumo desde la educación con su próxima obra Kiki + Jax, un libro para niños que reflexiona sobre la importancia de valorar las relaciones personales por encima de las cosas.

Cómo se está usando Gratix para educar en el consumo responsable

Estos principios coinciden con los valores que inspiran Gratix y nuestra app es una gran herramienta para convertirlos en realidad. De hecho son nuestros propios usuarios los que todos los días nos enseñan cómo lo están haciendo.  

Una de nuestras mayores satisfacciones ha sido escuchar cómo Gratix está ayudando a padres y madres a enseñar a sus hijos la importancia de reutilizar y ser generosos. De preferir una bicicleta o patinete que está en buen estado para que disfrute una segunda vida a uno nuevo. De compartir los juguetes que ya no usan y están en buen estado con otros niños que los puedan disfrutar. De ser generosos y agradecidos y, una vez que se recibe un regalo, ser ellos los que regalan, acostumbrarse a que cuando entra un juguete sale otro, que acumular no es bueno.

Todas estas historias tienen en común un elemento: la satisfacción de padres y madres en poder dar ejemplo a sus hijos de otro modelo de consumo, más responsable, del que ellos pueden participar directamente y vivirlo en primera persona. Acudir directamente con sus hijos a recoger la bicicleta o el cuento que les regala un desconocido. O de ir a ver a los amigos que se lo regalan y aprovechar para pasar el día con ellos en lugar de ir de compras. O de ser ellos quienes entregan a otro niño la ropa o el juguete que ya no necesitan. Son experiencias que no se olvidan y desarrollan una sensibilidad especial y valores como la generosidad, solidaridad y respeto al medio ambiente.

¿Te podemos ayudar?

Nos encantaría conocer más historias y saber cómo podemos ayudarte a educar en el consumo responsable, sean fuera o dentro de Gratix. Estamos deseando escucharte.

Y si todavía no usas Gratix, piensa en hacerlo en familia y empieza con tus primeros regalos y deseos. Descárgate ya la app para Android o iPhone. Para tus hijos será sin duda una experiencia especial acompañarte a recoger o hacer regalos, divertida y educativa al mismo tiempo. Y les ayudará a crecer en responsabilidad.

Gratix ha ayudado a dar segunda vida a muchas cosas, y a su vez generar experiencias especiales que educan en valores y en el consumo responsable


Vamos a construir Gratix juntos, tu plataforma de consumo responsable

Queremos ser tu plataforma de consumo responsable. Queremos construirla juntos.
Foto: RhondaK Native Florida Folk Artist vía Unsplash

Gratix es de todos

Desde el inicio, concebimos Gratix como una plataforma al servicio de todos para lograr la misión de cambiar el mundo mediante el consumo responsable, mejorando nuestro día a día cambiando cosas por experiencias. Ese es nuestro objetivo y razón de ser.

En otras palabras, tanto el equipo de Gratix como la app que hemos desarrollado estamos aquí para servirte. Para servir a la comunidad de personas que queréis apostar por otro modelo de consumo y una vida más alineada con los valores de solidaridad y sostenibilidad que nos inspiran.

Inventar, escuchar, acertar

Sabemos que esta misión no es sencilla. Pero también que con tu apoyo es posible. Cambiar de hábitos es muy complicado, incluso con la motivación para conseguirlo. La inercia es resistente y hay que vencerla. Queremos que nuestra app te ayude a lograrlo.

Por eso hemos desarrollado Gratix. Pero sabemos que inventar algo nuevo es difícil.  Que es casi imposible acertar a la primera. Hemos incorporado nuestros aprendizajes hasta la fecha, pero la app es todavía un punto de partida sobre el que mejorar. Esperamos lograrlo contigo y con el resto de la comunidad de usuarios. Si contamos con vuestra confianza compartiendo experiencias y sugerencias, podremos construir la plataforma que cambiando nuestras vidas cambie el mundo.

Sabemos que para lograr un gran producto hace falta ser humildes, escuchar y rectificar. Conseguir la mejor solución para crear un nuevo modelo de consumo, que solucione retos como decidir en un entorno basado en la confianza y no en los precios. Ayúdanos a conseguirlo. Inventemos el futuro juntos.

Vamos a construir esto juntos

¿Cómo puedes ayudar a construir Gratix? Es muy sencillo: cuéntanos. Comparte tu experiencia en Gratix: qué te ha gustado, qué no, qué se entiende o no se entiende, qué cambiarías y qué reforzarías… Nada nos ayuda tanto como saber qué valoras, y concentrarnos en ello, tanto para desarrollar el producto como saber la mejor forma de comunicarnos y llegar a ti. Tus necesidades son nuestras prioridades. Queremos escucharte. Es tan sencillo como enviarnos un e-mail a feedback@gratix.com.

Si quieres participar todavía más en construir Gratix, cuéntanos más. Nos encanta hablar con nuestros usuarios, conocer su experiencia y necesidades y cómo les podemos ayudar. Podemos hablar por teléfono. E incluso en persona. Podemos contar contigo para pruebas de grupo y usuario. Si te interesa, a nosotros también.

Entre todos podemos

Y por supuesto, construir Gratix depende de crecer la comunidad. Si compartes nuestros objetivos, queremos ser tu app de referencia para practicar el consumo responsable y la economía circular dando una segunda vida a las cosas. Y en cuanto más seamos los que intercambiemos, más oportunidades tendremos de hacerlo.

Si nos has probado y te ha gustado Gratix, invita a tus amigos a unirse. Y si no nos has probado todavía, házlo. Descárgate la app en Android o iPhone.

Si no estamos todavía en tu ciudad, corre la voz para juntar un grupo suficiente de interesados para lanzar (tan fácil como apuntarse en www.quierogratix.com), o descárgate la app y sé un pionero que arranque la comunidad y lidere con su ejemplo.

Contamos contigo. Vamos a construir Gratix juntos

Vamos a construir Gratix y cambiar el mundo juntos

Si no estamos aún en tu ciudad, ayúdanos a completar la lista de espera en www.quierogratix.com