A renovar tu biblioteca gratis: la Feria del Libro de Gratix

La Feria del Libro sin precios ni barreras físicas

Con Gratix tu biblioteca es el mundo. Compartir con tus amigos y otros con intereses similares permite leer más de forma sostenible. Y el hacerlo en nuestra app permite conseguir los libros que uno quiere y buenas sugerencias.

La Biblioteca popular del Retiro de Madrid es un buen ejemplo de compartir libros.

Para arrancar esta cadena, hemos querido continuar la tradición de ferias del libro iniciada en 1923 y que enlaza hasta la feria del libro de Madrid que acaba este fin de semana, con la primera Feria del Libro de Gratix que durará del 14 al 23 de Junio. Una feria en la que el objetivo es intercambiar libros de forma gratuita, pudiendo renovar nuestra biblioteca de forma sostenible.

Será la primera Feria del Libro en que los libros son gratis y sin más barrera que dos personas que usan Gratix se pongan de acuerdo en intercambiar un libro, estén donde estén.

Empieza a compartir regalos y deseos de libros y gana puntos.

Participar en esta Feria es muy sencillo: basta con que regales y desees libros, y lo compartas con el resto de la comunidad Gratix. Si tus amigos no están en Gratix todavía, invítalos para que participen.

Los regalos son libros que se regalan para que tengan una segunda vida. Piensa en aquellos libros que están en buen estado y te gustaría que alguien disfrute como tú lo hiciste.

Los deseos son los libros que nos gustaría leer y en lugar de comprar pedimos. Si buscas inspiración, pide recomendaciones. Con deseos como “libros para leer este verano” o “clásicos poco conocidos”.

Para animaros, Gratix regalará 1 punto extra a todo usuario que suba al menos 1 regalo y 1 deseo de libros durante los 10 días de la feria. Y hasta 3 puntos extra a los que suban al menos 5 regalos y 5 deseos. También habrá premios sorpresa para aquellos usuarios que sean más generosos o atraigan más miembros activos de la comunidad.

Reglas de la Feria: presenta los libros como regalos  

Para lograr estos premios hay un detalle que no se puede olvidar: cuidar la presentación de los regalos y deseos que se soliciten. A todos nos gusta que los regalos estén bien preparados. Por ello y para facilitar que otros usuarios encuentren nuestros regalos y deseos, respetar estas reglas muy sencillas:

Los regalos deben incluir una buena foto de la portada del libro. Es aconsejable  añadir otra foto de la contraportada o sinópsis cuando sean relevantes.

El nombre del regalo deberá incluir su título completo y autor. Piensa que en cuanto más completo sea, más fácil será que cada uno encontremos los libros de los demás  

Y por supuesto, los regalos son para disfrutarlos. Elige un libro que considerarías un buen regalo, puede ser desde una buena novela a algo que te permita aprender, pero probablemente no una guía de teléfonos o la garantía de un lavaplatos. Todos sabemos qué regalaríamos y qué no.

Para ello, los detalles son siempre bienvenidos. Puede ser útil explicar el género o referencias que despierten el interés en leerlo. Y si el libro tiene algún detalle destacable, como una dedicatoria escrita en el interior o el hecho de ser una edición especial, o si simplemente quieres compartir cómo ha sido de importante en tu vida o cómo te hizo sentir, te animamos a comentarlo; ¡el propio libro puede contarte una historia personal!

Lo mismo se aplica para los deseos: piensa en los deseos que te gustaría leer. Sé específico cuando tu deseo esté muy claro y evocador cuando busques ayuda

¡A compartir y a leer!

¿A qué esperas? Comparte hoy mismo tu primer regalo y deseo de libro y renueva tu biblioteca con Gratix. Y si aún no tienes Gratix, descargátela en Android o iPhone según tu modelo de móvil.

Leer más libros de forma sostenible

Amar los libros y amar la lectura

Leer es fantástico, los libros te enriquecen como persona, te transportan a otros mundos, te hacen compañía e incluso te unen a otras personas. Por eso muchos amamos los libros. Pero, ¿qué es amar los libros para ti?; ¿eres bibliófilo o bibliómano?

Si eres un bibliófilo, lo que te encanta es leer. Si eres un bibliómano, lo que te gusta es tener libros y cuantos más mejor. Ser bibliófilo está muy bien.  También lo está ser bibliómano en dimensiones moderadas, ¡podemos llamarlo coleccionar libros! Pero si nos centramos en acumularlos nos perderemos lo mejor de los libros, además de producir efectos no sostenibles ni solidarios con el medio ambiente.

A todos nos gustan los libros pero lo importante es leerlos, no almacenarlos. No permitas que tu casa se convierta en un almacén. Foto por Glen Noble en Unsplash

Acumular libros no es leer

Si tienes demasiados libros, no te caben en los estantes y sabes que muchos no los vas a volver a leer, igual es el momento de reflexionar: ¿de qué sirve comprar un libro tras otro para dejarlos en una estantería acumulando polvo?

Cuando los libros dejan de cumplir la función por la que fueron creados empiezan a ser la causa de diferentes inconvenientes. El mayor de todos es el espacio que ocupan.

No acumules innecesariamente; los libros atraen, te eligen y, tras leerlos, siempre irán contigo, pero en espíritu: no hace falta que te acompañen físicamente. Puede que ya no los abras más para leerlos: lucirán bien en la estantería, apilados en la mesilla, en columnas en una esquina, pero al final te comen: despeja tu vida y despejarás tu mente.

Nos hemos acostumbrado a acumular libros por si algún día nos apetece volver a leerlos, pero llenar nuestra vida de cosas no parece una buena idea, como dice Marie Kondo.

Compartir libros es divertido y sostenible

Lo mejor de no apegarse a los libros, es que al compartirlos se comparte mucho más que una cosa: se comparte la historia y las sensaciones que le acompañan.

Si te ha encantado la historia de un libro, ¿por qué no compartir esta experiencia? ¿por qué no dejar a otras personas disfrutar de ese libro tanto como lo has hecho tú?

Al igual que tú vives diferentes experiencias, te conviertes en diferentes personas, viajas a distintos países (e incluso mundos) al leer un libro, si después lo compartes le estás dando una segunda vida en la que pueda transformar y hacer sentir a otras personas como lo ha hecho contigo.

Además, al compartir, combates el efecto negativo que tienen los libros sobre el medioambiente. ¿Por qué hay que fabricar e imprimir un libro cada vez que alguien quiere sentir su historia y sensaciones? ¿Por qué nos cuesta compartirlos?

Al compartir libros ponemos en práctica las 3R (reciclando, reduciendo y reutilizando) y damos a esos libros otras vidas, convirtiéndose así en libros de segunda mano, tercera e incluso cuarta.

Algunos libros ya van por su tercera vida en Gratix. Entra y compruébalo.

Leer más y mejor con Gratix

En Gratix nos encanta compartir cosas que no necesitamos y otros sí. Somos solidarios con los demás y con el medio ambiente; de esta forma queremos cambiar el mundo, empezando por el nuestro.

Si eres bibliófilo y lo que te gusta es leer, Gratix te va a encantar ya que te permite leer cientos de diferentes títulos, ejemplares, ediciones… formar parte de una cadena en la que regalas y aconsejas a otros y a la vez otros hacen lo mismo contigo. Mejorando la compra de libros de segunda mano, y de forma similar el book crossing o los clubs de libros, Gratix te permite compartir, pero te da superpoderes a la hora de seleccionar y elegir qué leer.

Desear y regalar libros

En vez de comprar un libro que te interesa, deséalo en Gratix. Es muy probable que haya alguien que lo tenga y ya no lo necesite, o que sienta cierto apego por él, pero si ve que alguien lo necesita se anime a regalarlo.

Y si lo que te interesa es descubrir nuevos libros, nuevas historias, ¡solo tienes que preguntar! Puedes hacer deseos como “libros para leer este verano” o “clásicos poco conocidos”, que no te dé vergüenza, todos los usuarios están en Gratix para compartir contigo.

Claro que para empezar una cadena, lo primero es dar ejemplo y regalar tú. Así otros usuarios verán que compartes y estarán más inclinados a regalarte. Un regalo es algo muy especial y sienta muy bien tanto al que recibe como al que regala, por lo que te sentará bien.

Eso sí, hay que cuidarlo con la atención que merece con una presentación adecuada: en el caso de los libros es importante facilitar que otros lo encuentren con un título y foto que los identifiquen fácilmente, y además tienes la oportunidad de comentar brevemente por qué o a quién lo recomiendas.

El mayor superpoder que te da Gratix es que te permite compartir tus deseos y regalos con tus amigos y con las personas con las compartes gustos e intereses. ¿Quién mejor para darle segunda vida al libro que quieres leer y guardaba en un estante? ¿o para compartir recomendaciones?

Tu biblioteca es el mundo. Y es gratis.

Ya no necesitas más estanterías ni baldas, Gratix es tu nueva biblioteca. El mundo es tu biblioteca ya que los libros de tus amigos y de los demás usuarios podrán vivir una segunda vida contigo si tú haces lo mismo con los tuyos. Y Gratix te ayuda a intercambiarlos.

Si quieres que el mundo sea tu biblioteca pero te cuesta empezar, no te preocupes. A todos nos cuesta desprendernos de libros. Para ayudarte, y enlazando con otras ferias que se acaban ahora, ¡en Gratix arrancamos la Feria del Libro Gratix! Una feria en la que convirtiendo nuestros libros en regalos podemos intercambiarlos por otros.

¿A qué esperas para estrenar tu biblioteca gratis? Es tan fácil como usar nuestra app y empezar a compartir tus regalos y deseos de libros. Si aún no tienes Gratix, no dudes en descargártela para Android o iPhone.

Educar en el consumo responsable

¡Otro consumo es posible! Empezar desde la educación responsable es clave
Photo by Jomjakkapat Parrueng on Unsplash

Educación y consumo

La educación es probablemente lo más importante que podemos dejar a nuestros hijos. La educación es determinante en el desarrollo de capacidades y en la formación de su propio sistema de valores y principios. En dicha educación no debe faltar una estrategia deliberada sobre qué tipo de personas queremos que sean, en lo que el consumo responsable juega un papel clave.    

El consumo es omnipresente en nuestra sociedad y una parte importante de nuestra vida.  Como tal, decidir qué queremos transmitir a nuestros hijos no puede ser fruto de la casualidad sino que debe responder a valores y ejemplos: ¿son más importantes las cosas o las experiencias? ¿debemos reflexionar sobre la cantidad y calidad de las cosas que pedimos o consumimos? ¿qué importancia le damos a reciclar, reducir y reutilizar?

Educar con el ejemplo

Pero educar es sobre todo dar ejemplo. Los hijos son grandes imitadores y leen que “somos lo que hacemos y no lo que decimos”. Por mucho que les contemos lo que pensamos, es el ejemplo de lo que hacemos del que aprenden.

Ello empieza con nuestros propios actos. Cómo tomamos decisiones y cómo controlamos nuestras acciones es más importante que lo que digamos: ¿compramos cuando necesitamos algo o nos dejamos llevar fácilmente por impulsos? ¿somos proporcionados o despilfarradores, en las compras, en el consumo de luz, agua o aire acondicionado…?  ¿usamos las cosas que compramos o nos cansamos rápidamente de ellas? ¿qué hacemos con lo que no usamos, nos dedicamos a almacenarlo o le damos una segunda vida, regalandolo o facilitando su reutilización?

Y sigue con cómo respondemos a sus peticiones y les enseñamos a distinguir necesidades de caprichos. En definitiva, ser capaces de decirles no, aunque nos cueste más. De esta forma les estaremos ayudando a acostumbrarse a aceptar el no como respuesta y sobreponerse a frustraciones en la vida. Les estaremos preparando para “el mundo real”, dándoles el entrenamiento para autorregularse y distinguir lo que realmente necesitan de los caprichos pasajeros, que les pueden satisfacer a muy corto plazo, pero en el fondo les alejan de las cosas más importantes de la vida. A valorar el esfuerzo y lo que cuestan las cosas. A diferenciar el consumo del despilfarro y valorar el ahorro.

Compras, regalos y usos responsables

Esta importancia de dar ejemplo se traduce en numerosos ejemplos. Ir de compras es un caso claro: ¿qué compramos? ¿por qué? Entender no sólo la necesidad de lo que compramos sino el uso que le damos luego, y si estamos reemplazando o acumulando crea distintas formas de ver el mundo.

De hecho, muchas veces somos nosotros, con nuestra propia conducta o al no poder moderar a los demás, los que creamos un entorno de consumismo y abundancia material innecesaria. El exceso de regalos es un claro ejemplo. Se ha creado una cultura de regalar en exceso, llevando a niños hiperregalados que pierden el sentido del esfuerzo y el premio y se frustran con facilidad. Una paradoja, ya que un regalo puede y debería ser algo mágico y especial.

En ese sentido, es importante compartir con ellos que cada acto de consumo es responsable: qué hay detrás de cada cosa, su historia y consecuencias. Entender cómo se ha fabricado, en qué condiciones, y qué impacto tiene su consumo sobre el medio ambiente, es una forma de hacerles entender que comprar es una decisión con consecuencias sobre el mundo que queremos construir.

Consumir tiene consecuencias

En definitiva, todo acto de consumo, seamos o no conscientes, nos puede hacer más solidarios o sostenibles, dependiendo de la forma en la que se ha producido aquello que consumimos, y del impacto medioambiental que se derive.

Si somos capaces de transmitir estos valores en la educación, nuestros hijos podrán interesarse por el origen y destino de las cosas, y entender que la mejor forma de respetar el planeta está en sus manos, con reglas sencillas: No consumiendo menos de lo que necesitan,  cuidando la cantidad, donde menos es más suele ser la regla de oro. Pero también cuidando la calidad, prefiriendo cosas con mejores calidades y formas de producción, en muchos casos susceptibles de disfrutar varias “vidas”.

Hasta la propia Marie Kondo se ha unido recientemente a esta preocupación por empezar los hábitos de consumo desde la educación con su próxima obra Kiki + Jax, un libro para niños que reflexiona sobre la importancia de valorar las relaciones personales por encima de las cosas.

Cómo se está usando Gratix para educar en el consumo responsable

Estos principios coinciden con los valores que inspiran Gratix y nuestra app es una gran herramienta para convertirlos en realidad. De hecho son nuestros propios usuarios los que todos los días nos enseñan cómo lo están haciendo.  

Una de nuestras mayores satisfacciones ha sido escuchar cómo Gratix está ayudando a padres y madres a enseñar a sus hijos la importancia de reutilizar y ser generosos. De preferir una bicicleta o patinete que está en buen estado para que disfrute una segunda vida a uno nuevo. De compartir los juguetes que ya no usan y están en buen estado con otros niños que los puedan disfrutar. De ser generosos y agradecidos y, una vez que se recibe un regalo, ser ellos los que regalan, acostumbrarse a que cuando entra un juguete sale otro, que acumular no es bueno.

Todas estas historias tienen en común un elemento: la satisfacción de padres y madres en poder dar ejemplo a sus hijos de otro modelo de consumo, más responsable, del que ellos pueden participar directamente y vivirlo en primera persona. Acudir directamente con sus hijos a recoger la bicicleta o el cuento que les regala un desconocido. O de ir a ver a los amigos que se lo regalan y aprovechar para pasar el día con ellos en lugar de ir de compras. O de ser ellos quienes entregan a otro niño la ropa o el juguete que ya no necesitan. Son experiencias que no se olvidan y desarrollan una sensibilidad especial y valores como la generosidad, solidaridad y respeto al medio ambiente.

¿Te podemos ayudar?

Nos encantaría conocer más historias y saber cómo podemos ayudarte a educar en el consumo responsable, sean fuera o dentro de Gratix. Estamos deseando escucharte.

Y si todavía no usas Gratix, piensa en hacerlo en familia y empieza con tus primeros regalos y deseos. Descárgate ya la app para Android o iPhone. Para tus hijos será sin duda una experiencia especial acompañarte a recoger o hacer regalos, divertida y educativa al mismo tiempo. Y les ayudará a crecer en responsabilidad.

Gratix ha ayudado a dar segunda vida a muchas cosas, y a su vez generar experiencias especiales que educan en valores y en el consumo responsable


Vamos a construir Gratix juntos, tu plataforma de consumo responsable

Queremos ser tu plataforma de consumo responsable. Queremos construirla juntos.
Foto: RhondaK Native Florida Folk Artist vía Unsplash

Gratix es de todos

Desde el inicio, concebimos Gratix como una plataforma al servicio de todos para lograr la misión de cambiar el mundo mediante el consumo responsable, mejorando nuestro día a día cambiando cosas por experiencias. Ese es nuestro objetivo y razón de ser.

En otras palabras, tanto el equipo de Gratix como la app que hemos desarrollado estamos aquí para servirte. Para servir a la comunidad de personas que queréis apostar por otro modelo de consumo y una vida más alineada con los valores de solidaridad y sostenibilidad que nos inspiran.

Inventar, escuchar, acertar

Sabemos que esta misión no es sencilla. Pero también que con tu apoyo es posible. Cambiar de hábitos es muy complicado, incluso con la motivación para conseguirlo. La inercia es resistente y hay que vencerla. Queremos que nuestra app te ayude a lograrlo.

Por eso hemos desarrollado Gratix. Pero sabemos que inventar algo nuevo es difícil.  Que es casi imposible acertar a la primera. Hemos incorporado nuestros aprendizajes hasta la fecha, pero la app es todavía un punto de partida sobre el que mejorar. Esperamos lograrlo contigo y con el resto de la comunidad de usuarios. Si contamos con vuestra confianza compartiendo experiencias y sugerencias, podremos construir la plataforma que cambiando nuestras vidas cambie el mundo.

Sabemos que para lograr un gran producto hace falta ser humildes, escuchar y rectificar. Conseguir la mejor solución para crear un nuevo modelo de consumo, que solucione retos como decidir en un entorno basado en la confianza y no en los precios. Ayúdanos a conseguirlo. Inventemos el futuro juntos.

Vamos a construir esto juntos

¿Cómo puedes ayudar a construir Gratix? Es muy sencillo: cuéntanos. Comparte tu experiencia en Gratix: qué te ha gustado, qué no, qué se entiende o no se entiende, qué cambiarías y qué reforzarías… Nada nos ayuda tanto como saber qué valoras, y concentrarnos en ello, tanto para desarrollar el producto como saber la mejor forma de comunicarnos y llegar a ti. Tus necesidades son nuestras prioridades. Queremos escucharte. Es tan sencillo como enviarnos un e-mail a feedback@gratix.com.

Si quieres participar todavía más en construir Gratix, cuéntanos más. Nos encanta hablar con nuestros usuarios, conocer su experiencia y necesidades y cómo les podemos ayudar. Podemos hablar por teléfono. E incluso en persona. Podemos contar contigo para pruebas de grupo y usuario. Si te interesa, a nosotros también.

Entre todos podemos

Y por supuesto, construir Gratix depende de crecer la comunidad. Si compartes nuestros objetivos, queremos ser tu app de referencia para practicar el consumo responsable y la economía circular dando una segunda vida a las cosas. Y en cuanto más seamos los que intercambiemos, más oportunidades tendremos de hacerlo.

Si nos has probado y te ha gustado Gratix, invita a tus amigos a unirse. Y si no nos has probado todavía, házlo. Descárgate la app en Android o iPhone.

Si no estamos todavía en tu ciudad, corre la voz para juntar un grupo suficiente de interesados para lanzar (tan fácil como apuntarse en www.quierogratix.com), o descárgate la app y sé un pionero que arranque la comunidad y lidere con su ejemplo.

Contamos contigo. Vamos a construir Gratix juntos

Vamos a construir Gratix y cambiar el mundo juntos

Si no estamos aún en tu ciudad, ayúdanos a completar la lista de espera en www.quierogratix.com

Menos es mucho más con Marie Kondo y Gratix

Marie Kondo y Gratix pueden facilitar mucho empezar un estilo de vida «menos es más»

En Gratix nos gusta Marie Kondo

Desde la publicación de La Magia del Orden adoramos a Marie Kondo. Ella ha sido una inspiración importante para hacer realidad nuestra misión de vivir ligero, disfrutando de las experiencias y no de las cosas.

A día de hoy, Marie Kondo se ha convertido posiblemente en la mayor divulgadora de la filosofía del “menos es más”. Sus términos mágicos como “spark joy” (o “chispa de alegría”), su historia personal como fanática del orden desde su infancia y su inconfundible amabilidad japonesa nos hicieron seguirla de La Magia del Orden a La Felicidad después del Orden y su versión manga. Con el éxito de su programa en Netflix “Tidying Up with Marie Kondo!” (ó “¡A ordenar con Marie Kondo!”) basado en su método Konmari, su impacto se ha multiplicado. Su ejemplo ya está ayudando a muchos a tomar la decisión de poner más orden en sus casas y armonía en sus vidas.


Qué es lo que más nos gusta de Marie Kondo

Aunque no suscribimos todas sus reglas (¿por qué un máximo de 30 libros?) y creemos que cada uno es el mejor juez para decidir qué forma de “menos es más” necesita, es innegable que la inspiración de su método Konmari facilita mucho iniciar el cambio y está sirviendo para animar a mucha gente a empezar.

El método Konmari como enfoque sistemático que obliga a hacer una revisión completa de nuestras casas se basa en principios sencillos: Seguir el orden correcto categoría por categoría, pasando de ropa y libros a papeles y objetos varios para finalizar con los objetos con valor sentimental. Tener en cuenta la frecuencia de uso y el plan de circulación. Juntar y amontonar todo antes de decidir, optimizando la totalidad de cada categoría. Principios que se aplican en cada programa de “¡A ordenar con Marie Kondo!”.

Esta metodología rigurosa facilita tomar decisiones que, tras un mayor esfuerzo inicial, permiten poner órden con más rapidez. Como en muchas cosas importantes en la vida, lo más difícil es arrancar, y Konmari ayuda a hacerlo. Una vez se ha producido ese primer paso, es mucho más fácil continuar, y disfrutar con ajustes continuos sin necesidad de seguir acumulando.


Qué podemos mejorar respecto a Marie Kondo

Siendo Konmari una gran base para arrancar un nuevo estilo de vida, hay oportunidades para hacer esa experiencia aún mejor. Pensamos que Gratix es el complemento perfecto para lograrlo.

Al final, las cosas que hemos ido guardando y de las que nos deshacemos siguiendo Konmari no caen en 2 categorías extremas de blanco o negro, que conservamos o de las que nos deshacemos en bloque directamente. Hay muchas cosas que tienen un valor material o personal a las que no basta decir simplemente adiós. De forma similar a cuando recibimos regalos no deseados, hay muchas cosas que merecen una segunda vida. Una categoría de cosas que nos van a dar una satisfacción adicional.

Dar esta segunda vida a las cosas tiene un impacto significativo sobre el medio ambiente y el planeta que estamos construyendo: ¿por qué deshacerse directamente de una cosa en buen estado que alguien tendrá que comprar nueva? Resulta sorprendente pensar el número de cosas que queremos comprar que nuestros amigos o vecinos almacenan o tiran. Esta segunda vida también nos permite ser solidarios y generosos con las personas que necesitan lo que nosotros ya no. Compartir en Gratix permite lograrlo fácilmente.

Pero, además, hacer que las cosas que ya no necesitamos pasen a personas que realmente las valoran tiene un efecto mágico. Nos hace disfrutar de la experiencia de regalar, transformando cosas en experiencias que humanizan, generando otro tipo de “chispa de alegría”. El adiós a nuestras cosas suma la satisfacción de saber que van a disfrutar una segunda vida, a la vez que hacemos felices a otros sin esperar nada a cambio.


¡A ordenar con propósito!

Gratix se ha creado para facilitar este nuevo estilo de vida: vivir con menos, desprenderse de lo que no necesitamos dándole un buen fin, incorporar menos cosas y a ser posible de forma responsable y sostenible. Konmari es fantástico para arrancar, Gratix para convertirlo en un hábito saludable. Con Marie Kondo y Gratix, «menos es mucho más».

Puedes empezar a conseguirlo ya descargando Gratix para Android o iPhone. ¿A qué esperas?


Combina la magia del orden de Marie Kondo con la satisfacción de cambiar cosas por experiencias en Gratix

Lanzando Gratix: Entre todos podemos cambiar el mundo.

Felicidad y consumismo

Desde hace tiempo, creo que necesitamos un cambio como sociedad que alinee nuestros valores y patrones de consumo. Aunque cada vez somos más los que compartimos los valores de generosidad y sostenibilidad y crece el número de iniciativas en esta dirección, seguimos practicando un consumismo que genera producción innecesaria con negativas consecuencias sociales y medioambientales. Y ello no nos hace felices

Compramos cosas que no necesitamos y las almacenamos, para finalmente deshacernos de ellas. Compramos demasiadas cosas y demasiado rápido, muchas veces sin llegar a usarlas. Y si bien nos cuesta deshacernos de ellas, cuando lo hacemos es de forma compulsiva para hacer sitio a las siguientes. No nos paramos a pensar lo suficiente en el impacto que ello tiene, o preferimos mirar a otro lado

Como sociedad, hemos pasado de la escasez a la abundancia, pero nuestros mecanismos de acumulación no han cambiado. Este consumismo incontrolado es un problema tanto por sus efectos como por la frustración que genera vernos capturados en él una y otra vez

Cada vez somos más los que sentimos la necesidad de cambiar esta situación, pero no es fácil: somos presa de un sistema eficiente y hábitos muy arraigados. Y cambiar hábitos siempre es difícil.


¿Y si una app fuese la solución?

Viniendo del mundo de la tecnología, he podido observar que la forma más efectiva de cambiar hábitos hoy es mediante el uso de internet y en particular del móvil. ¿Y si la tecnología nos facilitase unirnos para cambiar estos hábitos, de forma muy superior a lo que lograríamos cada uno por separado, siendo capaces de medir y sumar nuestro impacto? ¿de hacerlo de una forma que nos haga cambiar cosas por experiencias, sentirnos mejor con nosotros mismos a la vez que tener un impacto sobre el planeta e influir sobre el modelo de desarrollo que elegimos?

De esa forma nació Gratix. Crear una app que ayude a la gente a conseguir este objetivo. Juntando a las personas para cambiar su modelo de consumo y compartir lo que cada uno necesita. De forma fácil y divertida. Siendo tu asistente personal para cambiar tus hábitos y sentirte un poco más feliz

Con una propuesta de valor muy sencilla: regala lo que ya no usas, y desea lo que necesitas. Basada en algo tan mágico como el regalar: Un regalo sienta muy bien, tanto al que lo recibe como al que lo hace. Y en este caso, un regalo deseado que supone dar una segunda vida a las cosas e invertir el ciclo. Que convierte una cosa en un momento feliz. Sin precio ni negociaciones. Con la libertad de regalar a quien quieras. Pudiendo decidir con total libertad, sabiendo si es amigo, vecino o ha sido generoso en la comunidad


Entre todos podemos

Tras meses de pruebas y aprendizajes, ya se puede utilizar Gratix para hacer regalos, conseguir deseos e invitar a amigos con los que intercambiar y sumar logros que, agregados, empiecen a cambiar esta deriva. Soñando con que, empezando con pequeños cambios cada uno, acabemos impulsando un cambio global

Queremos contar contigo. Si compartes nuestro objetivo, queremos que nos acompañes en este viaje. Instala Gratix en tu móvil, sea Android o iPhone. Úsalo. Compártelo. Ayúdanos a mejorarlo. Estamos seguros que este sólo es un comienzo y tenemos mucho que mejorar. Y tus sugerencias son el regalo más valioso que podemos esperar.

¿Te unes? Convierte las cosas que ya no necesitas en regalos y, la próxima vez que necesites algo, encuentra a alguien que te lo regale. Gratix te ayudará

José María García, fundador