Vencer al coronavirus con responsabilidad y solidaridad

El coronavirus está rompiendo nuestras vidas a gran velocidad

Si hace meses nos hubiesen dicho como el COVID-19 (más conocido como “coronavirus”) iba a cambiar nuestras vidas, era difícil imaginar la catástrofe humana que está causando en España y cuyas consecuencias todavía no podemos prever.

Ahora tenemos que hacer todo lo que esté en nuestras manos para pararlo, sin escatimar esfuerzos. El tamaño de la amenaza, la letalidad de sus consecuencias y su velocidad exponencial de transmisión lo requieren.

Las matemáticas no negocian, y el COVID-19 se basa en una progresión exponencial en la que cada contagiado genera nuevos contagiados que a su vez siguen contagiando, con la maldad añadida de que el coronavirus no da la cara en un buen número de casos. La buena noticia es que países como China o Corea han conseguido plantarle y parar la progresión.

La solución que se ha probado efectiva es frenar la curva de contagios evitando el contacto entre personas hasta que la transmisión cese. Lograrlo en el resto del mundo no depende de hacer planes sino de actuar de forma decidida, aunque suponga sacrificios a corto plazo.

Tiempo de responsabilidad y solidaridad

En esta situación todos tenemos un deber inexcusable de actuar con responsabilidad, no ya por nosotros mismos, sino sobre todo por las personas más vulnerables al COVID-19 cuya vida corre serio peligro. Además, la amenaza cierta de que el número de casos de coronavirus pueda desbordar nuestros recursos sanitarios afecta a cualquiera que tenga un problema de salud.

Es el #FrenarlaCurva que circula por todas las redes: la única forma de parar el contagio exponencial es que cada uno de nosotros diga #YoMeQuedoEnCasa y se sacrifique durante las semanas necesarias hasta recuperar la normalidad, momento que llegará. Pero cada día que tardemos en frenar la curva pueden ser varias semanas más a recuperar más adelante, y sobre todo un coste humano muy superior.

Quedarse en casa no puede aplicarse al personal sanitario ni a profesiones fundamentales que están salvando vidas y haciendo que nuestra vida siga funcionando, auténticos héroes de esta lucha y todo un ejemplo de solidaridad. Todo nuestro agradecimiento para ellos.

El resto también podemos ser responsables y solidarios. Sólo tenemos que hacer algo mucho más sencillo y menos arriesgado: Evitar contagiar y ser contagiados.

Hay que frenar la curva del coronavirus, fuente: @FECYT_ciencia

Demos ejemplo desde la comunidad Gratix 

Contando la comunidad Gratix con miles de personas que son ejemplo de responsabilidad para cambiar el mundo y solidaridad al compartir con los demás lo que ya no necesitan, seamos también un ejemplo en esta crisis del coronavirus.

Y, como adelantamos, sólo con quedarnos en casa parando el ciclo de contagios podemos hacer mucho. Y en cuanto más y antes seamos mejor, por lo que os animamos a ser ejemplo que otros sigan, convenciendo a la gente más cercana, compartiendo con nuestros amigos y en redes sociales que #YoMeQuedoenCasa para #FrenarlaCurva o de la forma que se os ocurra, y haremos mucho más de lo que parece para salvar vidas y salir de esto en cuanto antes. 

En paralelo no olvidemos ser solidarios, como aquellos que por su obligación no pueden elegir quedarse en casa. Algunas personas, como mayores que viven solas, pueden necesitar más que nunca nuestra ayuda en estas fechas. No nos olvidemos de ellas, ayudarlos nos hace grandes. Pero siempre con el cuidado y la cautela de transmitirles el COVID-19. 

Uso de Gratix mientras frenamos la curva

En ese sentido, queremos pediros a todos que apliquéis estas máximas de responsabilidad y solidaridad al usar Gratix. Estamos en una fase en la que quedar con alguien para compartir, como salir a la calle, entraña un riesgo de contagio, por lo que nuestro consejo es hacerlo con gran precaución. Y siempre ponderando la necesidad, igual que lo harías para comprar algo. 

Puedes de hecho aprovechar el sistema de envíos que nos proporciona Koiki, que, de forma solidaria, sigue operando con protocolos preparados contra contagios de coronavirus. Os puede llevar regalos con recogida y entrega a domicilio, sin necesidad de salir de casa.

Ajusta tu uso de Gratix en estas circunstancias. No corras peligro ni lo crees para otros. Si tienes regalos que te piden o alguien quiere cumplir tus deseos, por supuesto que podéis hablar por el chat y reservarlos. No perdamos la alegría de compartir, y ya llegará el momento para entregarlos.

Entre tanto, esta puede ser la oportunidad que llevabas tanto tiempo esperando para disfrutar de tu hogar y sacar tu lado “slow life” para repasar qué cosas valoras y cuáles merecen una segunda vida. Igual sacar tu lado Marie Kondo y preparar tu caja Gratix puede ayudarte no sólo a hacer esta fase más llevadera sino también a conocer a las personas que en el futuro les darán una segunda vida en unas semanas.

Una vez más, os pedimos que no dejéis de pedirnos. Si hay algo que podemos hacer para ayudar durante estas semanas, sea para atender necesidades urgentes o simplemente para que disfrutes más esta fase, escríbenos a feedback@gratix.com. Intentaremos conseguirlo. Estamos aquí para vosotros y en retos como este es cuando sale lo mejor de todos.

Si nos lo proponemos, venceremos al coronavirus. Hagámoslo de la mejor forma posible. Pero recuerda que lo más importante, por encima de todo, es que no te pongas en peligro ni pongas a los demás. #QuédateEnCasa para #FrenarlaCurva